
La mariposa volaba apenas, perdida y asustada;su ala se había enredado en el hilo de seda de la vida, y ello le impedía levantar el vuelo. Afanada en intentarlo, oyó una vocecita que le decía
_Acum gredas dueoted rebrado acum acum cum_, que significaba ni más ni menos " ¿Adonde vas mariposa??" La vocecita pertenecía a un sonrosado y precioso niño con ojos de sol, sonrisa de mar, y cabellos caracolas, la mariposa creyó que se trataba de un duendecillo, y le preguntó:
_¿Quien eres tú? _
_ Soy un niño_ le dijo.
_Ah! _ exclamó ella.
_Pensé que eras un duendecillo_ y le preguntó,
_Y bien, como te llamas?_
_Me llamo Julián, y no soy ningún duende_contestó el frunciendo el entrecejo enfurruñado por que la mariposa lo pudiera confundir con un duende,
_¡No tengo orejas de duende!... ¡ni nariz de duende!,y tú no debes de ser muy lista cuando me confundes con un duende_le increpó a la mariposa.
_No te enojes conmigo_ dijo ella con voz quejumbrosa.
_Es solo que por un momento pensé, que si eras un duende podrias ayudarme a sanar mi ala rota_
_Pues no soy un duende, pero...soy un niño muy listo, y podria ayudarte si tú me dejas_le dijo el sonriendo.
La mariposa miró a Julián, y pensó que nadie que tuviera unos ojos con el brillo del sol y una
sonrisa tan alborotada como las olas, podria mentir jamás, y decidió confiar en el.
_Y dime, ¿que puedes hacer tú para que mi ala se cure?.
_Podria llevarte conmigo a casa, y buscar juntos una solución a tu problema_ dijo el.
_...Pero en tu casa no me dará el sol y yo lo necesito para vivir_contestó la mariposa.
Julián pensó durante unos instantes... y de repente se le iluminó la mirada.
_Yo podria sacarte todos los dias al sol y dariamos juntos un paseo hasta que estés totalmente
recuperada_
Ella remoloneó un poco, pero finalmente se dió por vencida, y decidió acompañarlo.
_Bueno...pero ten cuidado al cogerme, debes procurar que tus deditos no se manchen con el polvo de mis alas_le dijo.
El contestó,con ese idioma único e instranferible de un niñó que está aprendiendo a hablar,(y que quien escribe este cuento hace rato que traduce directamente)
_Acum cum,aticum, cum cum_ o sea _No te preocupes mariposa, que no despintaré tus alitas_
Y para demostrarle a la mariposa que era un niño muy listo e inteligente, arrancó una hoja de un arbusto y se la acercó para que ella se posara en la verde y confortable hoja y de ese modo transportarla sin hacerle ningún daño.
La mariposa sonrió al ver que Julián podria ayudarla a curarse; la idea de la hoja como medio de transporte, la habia convencido...así que...posó sus frágiles patitas en el vegetal y se puso en manos de ese encantador niño de cabellos como caracolas hechas de oro y risas.
Continuará...
_Acum gredas dueoted rebrado acum acum cum_, que significaba ni más ni menos " ¿Adonde vas mariposa??" La vocecita pertenecía a un sonrosado y precioso niño con ojos de sol, sonrisa de mar, y cabellos caracolas, la mariposa creyó que se trataba de un duendecillo, y le preguntó:
_¿Quien eres tú? _
_ Soy un niño_ le dijo.
_Ah! _ exclamó ella.
_Pensé que eras un duendecillo_ y le preguntó,
_Y bien, como te llamas?_
_Me llamo Julián, y no soy ningún duende_contestó el frunciendo el entrecejo enfurruñado por que la mariposa lo pudiera confundir con un duende,
_¡No tengo orejas de duende!... ¡ni nariz de duende!,y tú no debes de ser muy lista cuando me confundes con un duende_le increpó a la mariposa.
_No te enojes conmigo_ dijo ella con voz quejumbrosa.
_Es solo que por un momento pensé, que si eras un duende podrias ayudarme a sanar mi ala rota_
_Pues no soy un duende, pero...soy un niño muy listo, y podria ayudarte si tú me dejas_le dijo el sonriendo.
La mariposa miró a Julián, y pensó que nadie que tuviera unos ojos con el brillo del sol y una
sonrisa tan alborotada como las olas, podria mentir jamás, y decidió confiar en el.
_Y dime, ¿que puedes hacer tú para que mi ala se cure?.
_Podria llevarte conmigo a casa, y buscar juntos una solución a tu problema_ dijo el.
_...Pero en tu casa no me dará el sol y yo lo necesito para vivir_contestó la mariposa.
Julián pensó durante unos instantes... y de repente se le iluminó la mirada.
_Yo podria sacarte todos los dias al sol y dariamos juntos un paseo hasta que estés totalmente
recuperada_
Ella remoloneó un poco, pero finalmente se dió por vencida, y decidió acompañarlo.
_Bueno...pero ten cuidado al cogerme, debes procurar que tus deditos no se manchen con el polvo de mis alas_le dijo.
El contestó,con ese idioma único e instranferible de un niñó que está aprendiendo a hablar,(y que quien escribe este cuento hace rato que traduce directamente)
_Acum cum,aticum, cum cum_ o sea _No te preocupes mariposa, que no despintaré tus alitas_
Y para demostrarle a la mariposa que era un niño muy listo e inteligente, arrancó una hoja de un arbusto y se la acercó para que ella se posara en la verde y confortable hoja y de ese modo transportarla sin hacerle ningún daño.
La mariposa sonrió al ver que Julián podria ayudarla a curarse; la idea de la hoja como medio de transporte, la habia convencido...así que...posó sus frágiles patitas en el vegetal y se puso en manos de ese encantador niño de cabellos como caracolas hechas de oro y risas.
Continuará...
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